Los síntomas incluyen crecimiento atrofiado, enrollamiento de hojas, amarillamiento, reducción de macollos y espigas más pequeñas. Estos suelen aparecer en parches, lo que indica una distribución desigual de sales.
El maíz prospera en suelos francos con buen drenaje y aireación, pero con un manejo preciso del riego, también puede crecer bien en suelos más desafiantes.
Sí. Al mantener un patrón de humedecimiento constante y permitir el lixiviado por debajo de la zona radicular, los sistemas de riego por goteo ayudan a controlar la acumulación de sales y favorecen la tolerancia moderada al salitre del maíz.
El maíz requiere entre 450 y 700 mm de agua durante su temporada de crecimiento. El momento óptimo de suministro de agua es fundamental para evitar el estrés y la pérdida de rendimiento.
Metzer ofrece líneas de goteo superficiales para uso estacional y sistemas subterráneos (riego por goteo subterráneo) para uso multianual, incluyendo goteros autocompensantes y protección RootGuard® contra la intrusión de raíces.
Los sistemas de riego por goteo y riego por goteo subterráneo de Metzer aseguran una entrega eficiente de agua y fertilizante directamente a la zona radicular, reduciendo la evaporación, mejorando la uniformidad e incrementando los rendimientos incluso en condiciones desafiantes.
El maíz requiere una humedad alta y constante, especialmente durante las etapas de floración y llenado de grano. Cualquier déficit hídrico durante estas fases puede reducir drásticamente la formación de granos y el rendimiento final.